La FIFA abre una ventana, pero todavía no muestra sus documentos al público. El 2 de noviembre de 2026, cuando vencía el plazo fijado por la UEFA, el secretario general Mattias Grafström invitó a los miembros del Consejo de la FIFA a solicitar acceso a documentos sobre el proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE). Según Sky News y la agencia Press Association, la consulta estaría reservada a los miembros del Consejo, en Zúrich, y sujeta a estrictas normas de confidencialidad. A esa fecha, la FIFA no había hecho públicos los documentos ni había facilitado todas las respuestas solicitadas por la UEFA. Por tanto, el avance es real, pero limitado: desplaza el debate de la negativa de acceso a las condiciones de un examen que sigue siendo interno.

Una consulta anunciada, no una divulgación

La novedad es concreta. En una carta dirigida a los miembros del Consejo, Grafström habría propuesto dar acceso a «documentos clave» relacionados con el FFE. Sky News informa de que los representantes tendrían dos semanas para manifestar su interés y deberían consultar los documentos en la sede de la FIFA, en Zúrich, conforme a un protocolo destinado a preservar la confidencialidad. La Press Association, según recoge The Irish News, precisa que, por ahora, el acceso se limitaría al expediente del FFE. Reuters también informa de la existencia de esta invitación y de que la FIFA tiene previsto responder a los miembros del Consejo «a su debido tiempo».

La diferencia es fundamental: no se trata de una publicación abierta ni de entregar documentos a la UEFA como organización. Las fuentes consultadas no detallan la lista de documentos disponibles, las condiciones precisas de consulta ni si se podrán obtener copias. Por tanto, el público aún no puede comprobar si el contenido permite reconstruir quién diseñó la propuesta, cómo se evaluó y en qué fase participaron los órganos competentes.

El plazo del 2 de noviembre no ha dado lugar a una respuesta completa

El calendario explica el alcance político del gesto. El 19 de octubre, la UEFA había pedido una respuesta por escrito y los documentos justificativos antes del lunes 2 de noviembre. En su carta, de la que informó The Guardian, consideraba que las explicaciones ofrecidas al Consejo el 15 de octubre no respondían a varias preguntas fundamentales. La UEFA había agrupado 42 preguntas en 12 áreas, entre ellas el FFE, la gestión del caso disciplinario de Folarin Balogun, el FIFA Peace Prize y cuestiones de gobernanza.

El 2 de noviembre, Reuters informó de que la FIFA consideraba difícil cumplir el plazo de dos semanas, alegando, entre otras cosas, limitaciones operativas y los procedimientos judiciales en curso en Estados Unidos. Por tanto, el acceso propuesto únicamente a los documentos del FFE no responde por sí solo a los demás puntos de la carta. También hay que distinguir dos cosas: la UEFA planteó solicitudes y preocupaciones; estas no constituyen, por sí mismas, conclusiones probadas de falta o irregularidad.

El FFE está abandonado, pero siguen cuestionándose las condiciones en que se elaboró

El proyecto que está en el centro del conflicto ya se ha retirado. La FIFA había considerado crear una entidad comercial, FIFA Forward Enterprise, encargada de los intereses comerciales de sus competiciones, con la posible entrada de inversores privados en el capital. Tras las críticas, el proyecto se abandonó en el verano de 2026. Posteriormente, el organismo reconoció errores en la forma en que se había llevado adelante y comunicado, al tiempo que defendió el objetivo declarado de reforzar la financiación destinada al desarrollo del fútbol.

En su informe oficial de la reunión del Consejo del 15 de octubre, la FIFA señala que el FFE se ha retirado definitivamente y que sus detalles jurídicos siguen siendo confidenciales debido a procedimientos en Estados Unidos. También anuncia un grupo de trabajo sobre gobernanza. Así pues, el organismo afirma haber iniciado una respuesta institucional; por su parte, la UEFA pide poder examinar retrospectivamente las decisiones y los documentos relacionados. La cuestión ya no se limita a la continuidad del proyecto, sino que también afecta a la trazabilidad de su preparación y a la capacidad de los órganos de control para desempeñar su función antes de que una propuesta de tal magnitud se haga pública.

Transparencia condicionada, a prueba de confianza

Una consulta reservada a los consejeros puede permitir que responsables federativos examinen documentos sensibles sin divulgarlos de inmediato. La FIFA invoca los límites derivados de la confidencialidad y del litigio en Estados Unidos; por tanto, las restricciones legales son un elemento real del caso, no un mero detalle de procedimiento. Sin embargo, este método dificulta una verificación independiente por parte de las federaciones que no tienen representación en el Consejo, los medios de comunicación y el público. Tampoco permite saber, por ahora, si los documentos serán lo bastante completos para responder a las preguntas planteadas.

La FIFA también ha anunciado que está trabajando en una respuesta más amplia para los miembros del Consejo. Según Reuters, el calendario previsto incluye la próxima reunión del Consejo, el 16 de diciembre, después de la fecha límite del 18 de noviembre para presentar candidaturas a la presidencia, cuya elección está prevista para marzo de 2027. Esta proximidad añade una dimensión política a la secuencia: las federaciones tendrán que evaluar la gestión del organismo y la candidatura de Gianni Infantino sin que necesariamente se haya dado acceso a la información de fondo más allá del círculo de consejeros.

Lo que ocurra dependerá de los documentos y de su alcance

Para valorar la importancia de este anuncio, siguen abiertas tres preguntas concretas: ¿podrán los miembros consultar un expediente completo o solo una selección de documentos? ¿Responderá la FIFA por separado a las demás solicitudes de la UEFA? ¿Y permitirán más adelante los procedimientos judiciales estadounidenses una divulgación más amplia? Las fuentes disponibles a 3 de noviembre no permiten resolver estas cuestiones. Tampoco indican que la UEFA haya aceptado las condiciones de consulta ni que considere cumplido el plazo.

La conclusión pertinente, por tanto, es moderada: la FIFA ha concedido un acceso interno sin precedentes a los documentos del FFE, pero todavía no ha aportado la transparencia pública ni la respuesta exhaustiva que reclama la UEFA. El contenido del expediente, las restricciones que lo acompañen y el calendario de la respuesta global determinarán si este gesto puede restablecer un mínimo de confianza o si solo prolongará el pulso hasta las citas electorales.

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Consulta las fuentes.

Las referencias siguientes documentan la investigación y permiten consultar las publicaciones originales. Su número, por sí solo, no certifica todas las afirmaciones del artículo.

  1. inside.fifa.comFIFA indique ↗Referencia consultada · consultada el 03/11/2026
  2. The GuardianThe Guardian ↗Referencia consultada · consultada el 03/11/2026
  3. us.irishnews.comPress Association, relayée par The Irish News ↗Referencia consultada · consultada el 03/11/2026
  4. wtvbam.comReuters ↗Referencia consultada · consultada el 03/11/2026
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